viernes, 28 de diciembre de 2012

Oremos juntos

EL PADRENUESTRO
Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal.
Amén.
 
 
EL AVEMARIA
Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo, bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
 
GLORIA
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
 

miércoles, 26 de diciembre de 2012

Si te sientes...

…desorientado. Si no sabes qué buscar que te diga algo, que llene tu vacío, ¡párate!: mira si estás en el blog de “Dios es Padre”.
No te asustes si no has rezado nunca. Ya has visto que “Dios es Padre”.
Solo tienes que cerrar los ojos y decir: ¡Padre… Padre… Padre! Aquí estoy, lléname de tu gracia, que quiero en este año de la “Fe” conocerte, aprender a rezar y ser un hombre nuevo o una mujer nueva.
Si tienes pecados, ¡quién no los tiene!, ve a tu parroquia. Te recibirán con gran alegría.
Y si no quieres, la primera vez ve a otra o a la Catedral. Hay muchos sacerdotes en los confesionarios (y muy santos). Es más fácil de lo que te imaginas. Tus problemas serán los mismos pero seguro que te pesan menos y con la ayuda de Dios y su Madre, la Virgen, te aseguro que todos tus problemas se irán solucionando.
¡No olvides que es Navidad!
¡Dios con nosotros!
El año de la Fe comenzó el 11 de octubre del 2012 y acabará el 24 de noviembre del 2013.
Es un tiempo de privilegios que el Santo Padre ha convocado para que las almas se acerquen al buen Jesús.
Cuando vuelvas a "Dios es Padre" encontrarás oraciones como el "Padre nuestro", la oración que enseñó Jesús a sus discípulos.
Hasta pronto.
                                                                                                          PORLA

 

lunes, 24 de diciembre de 2012

¡Navidad! ¡Dios con nosotros!¡Aleluya!¡Aleluya!


¡Alegrémonos, amigos! Querida familia de la Divina Misericordia: ¡oh si comprendiéramos mejor ese gran milagro! ¡Si nos fuera permitido levantar un poco el velo! ¡Maravillas de Dios! ¡Amor divino! Incomprensible, ¡qué insignificantes somos, qué limitados! a veces nos pensamos saberlo todo, confiamos en nuestras escasas luces, indagamos, buscamos respuestas en la ciencia, en insignes personajes, engreídos,  los ponemos en un pedestal. Bombardeados por los medios de comunicación, por partidos políticos, sindicatos, etc., poco a poco vamos perdiendo el rumbo. ¡Pobrecitos de nosotros! Olvidamos lo más importante, y lo peor es que se tergiversan las cosas, nos quieren “comer el coco”. El maligno es sumamente astuto. ¡Alerta! “Buscad primero el Reino de Dios”…
¡Alerta! porque…. Navidad es ¡Dios con nosotros! Es el cumplimiento de todas las promesas del Antiguo Testamento, ¡el Mesías prometido!, la restauración de todas las cosas en Dios, del único y verdadero Dios, que siendo felicísimo en sí mismo, desea otorgar esa felicidad al Hombre. Meditémoslo, Dios llama a tu puerta.
Repasemos la historia, leamos la Biblia, catequicémonos, oremos a Dios para que nos envíe su Espíritu y nos ilumine con la luz de la Verdad. En medio de las tempestades de este mundo hagamos un esfuerzo, silenciemos la mente, ¡hermano, abre el corazón a Dios! O… si tienes dudas, ¡abre tu corazón a ese… Dios desconocido! desconocido para ti, pero como Abraham, lo buscas inconscientemente. Los antiguos paganos e idólatras ante la evidencia de la existencia de otro Dios, del Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, de ese Dios del que otros habían dado fiel testimonio, que no tenía nombre ni le podían tocar, dejaban un lugar vacío en un pedestal y debajo escribían: “Al Dios desconocido”.


Pero… sea cual sea tu fe, fuerte o débil, ¡abre tu corazón! Déjate invadir por el silencioso abrazo de Dios, del Creador del Universo, y suplícale, adórale, adórale, adórale, adórale… Escúchale, Él habla en silencio a tu espíritu, no le desoigas, acógele y adórale, adórale, adórale, abandónate a su acción y adórale, adórale, adórale, adórale.
                                                                                          PORLA
 



domingo, 18 de noviembre de 2012

"La paz interior actúa contra los virus y los tumores"

El médico-cirujano e investigador de la Universidad de Harvard doctor Mario Alonso Puig manifiesta que: “¡La paz interior produce células que actúan contra los virus! La felicidad es una forma de ser un de estar. La felicidad personal está asociada al aumento de un neurotransmisor llamado dopamina. Cuando estamos en este estado de paz interior el sistema nervioso, el parasimpático, se activa y favorece la producción de células que actúan contra las bacterias, los virus y los tumores.”
O sea, que la paz interior produce cambios que nos pueden ayudar y nos harán sentir bien y además son curativos.
Teresa de Jesús y Juan de la Cruz, ya en el siglo XVI, enseñaban sobre los valores de la paz y del contento interior.
Ella decía:
“Es importante poner el alma en paz porque todas las potencias se sosiegan, benefician al cuerpo y al espíritu; los mismos trabajos, adversidades, cruces, son de tanto valor y de tan buena raíz que de ellos mismos sale la paz y el contento interior.”
Juan de la Cruz urgía:
“Busca la paz. Ten el alma en paz; los bienes morales –las virtudes- consigo traen siempre paz y tranquilidad.”
La paz interior, la espiritual, ayuda a la salud corporal.
J. M. Alimbau

viernes, 12 de octubre de 2012

Tarde te amé

¡Qué tarde te he amado, hermosura tan antigua y tan nueva!
¡Qué tarde te amé!
Tú estabas dentro y yo fuera, y era fuera donde yo te buscaba;
y  pobre y desgraciado, me abalanzaba sobre las bellezas que creaste.
Tú estabas conmigo, pero yo no estaba contigo.
Aquellas criaturas me mantenían alejado de ti,
siendo así que si no existiesen en ti, carecerían de la nada.
Me llamaste a gritos, me llamaste y lograste romper mi sordera.
Brillaste, resplandeciste y pusiste en fuga mi ceguera.
Exhalaste tu fragancia, te respiré y anhelo por ti.
Me tocaste y ardí como una lámpara hacia tu paz.
 
                                                                               SAN AGUSTIN
 

miércoles, 26 de septiembre de 2012

Oración de alabanza

Cristo, luz enamorada
En medio de la sombra y de la herida
me pregunta si creo en Ti
y digo que tengo todo cuando estoy contigo:
el sol, la luz, la paz, el bien, la vida.
Sin Ti, el sol es luz descolorida.
Sin Ti, la paz es un cruel castigo.
Sin Ti, no hay bien ni corazón amigo.
Sin Ti, la vida es muerte repetida.
Contigo el sol es luz enamorada
y contigo la paz es paz florida.
Contigo el bien es casa reposada
y contigo la vida es sangre ardida.
Pues si me faltas Tú no tenga nada:
ni sol, ni luz, ni paz, no bien, ni vida.
JOSE LUIS MARTIN DESCALZO


miércoles, 19 de septiembre de 2012

El ayuno que Dios quiere

Que dejes de “morder” al prójimo en tus conversaciones.
Que no “devores” a nadie comiéndote su fama o sus bienes.
Que no gastes inútilmente.
Que tus inversiones las pongas en la cuenta corriente de los pobres.
Que ofrezcas tu tiempo a quien te lo pida.
Que prefieras servir que a ser servido.
Que tengas hambre y sed de justicia.
Que te comprometas en la lucha contra toda marginación.
Que veas en toda persona a un hermano.
Que veas en el pobre que sufre un sacramento de Cristo.
PORLA

 

sábado, 15 de septiembre de 2012

Hazlo hoy… mañana quizá sea tarde

Anda, besa a tus niños, abrázales, dales afecto y ternura –no dinero-, disfruta y juega con ellos mientras  sean niños.
Mañana se habrán marchado de casa.  
Anda, atiende, cuida y mima a tus padres, a las personas mayores que quieres.
Mañana no los tendrás. Es ley de vida.
Anda, pon tus cinco sentidos y toda tu alma en el instante que vives y hazlos vivir plenamente a quienes tengas a tu lado.
Mañana quizá ya no esté en tus manos poder hacerlo.
Anda, díselo a tu esposo/a: que le quieres, que es la persona más importante de tu vida. Date cuenta de lo que eres y tienes hoy.
Mañana quizá sea tarde.
Anda, hazle feliz hoy que puedes.
Mañana tal vez será demasiado tarde. Ya no estaréis ni el uno ni el otro.
Anda, repite a quienes amas aquellas palabras amables o el gesto generoso que tal vez esperan desde hace tiempo.
Anda, regálales hoy lo mejor de ti: tú presencia, tu atención, tu tiempo, tu persona.
No sabes si mañana podrás.
Anda, haz lo que haces. Hazlo tan bien como sepas y puedas y deja el mañana en manos de Dios.
Anda, no desperdicies tu vida ni los valores humanos y cristianos que tienes, que posees.
Hazlos fructificar hoy, porque no sabes si mañana será demasiado tarde.
                PORLA

 

viernes, 7 de septiembre de 2012

Dame alguien para amar

Señor, cuando tenga hambre, dame alguien que necesite comer;
Cuando tenga sed, dame alguien que precise agua;
Cuando tenga frío, dame alguien que necesite calor;
Cuando sufra, dame alguien que necesite consuelo;
Cuando mi cruz parezca pesada, déjame compartir la cruz de otro;
Cuando me vea pobre, pon a mi lado algún necesitado;
Cuando no tenga tiempo, dame alguien que necesite mi tiempo;
Cuando sufra humillación, dame ocasión para elogiar a alguien;
Cuando esté desanimada, dame alguien para darle ánimos;
Cuando quiera que los otros me comprendan, dame alguien que necesite mi comprensión;
Cuando sienta necesidad de que cuiden de mí, dame alguien a quien pueda atender;
Cuando piense en mí misma, vuelve mi atención hacia otra persona.
Haznos dignos, Señor, de servir a nuestros hermanos; darles a través de nuestras manos, no solo el pan de cada día, sino también nuestro amor misericordioso, imagen del tuyo.
MADRE TERESA DE CALCUTA
 

 

sábado, 4 de agosto de 2012

Para no estar triste

Un hermano joven, que vivía en el desierto, fue al abad Pomen y le  dijo:
“¿Qué debo hacer, Padre? Siento un gran tristeza en mi interior. No sé qué me pasa. Estoy triste. No hay alegría en mi vida”.

El anciano abad Poemen le dijo:

“No desprecies nunca a nadie.
No condenes nunca a nadie.
No hables mal nunca de nadie.
Procura no regañar nunca a nadie.
Ayuda a quien puedas y se generoso.
No te dejes llevar por la pasión.
No uses nunca la palabrería.
Evita la murmuración.
No difames nunca a nadie.
No calumnies nunca a nadie.
Te volverías triste, amargado…
Habla bien siempre de los otros.
Si no puedes hacerlo, cállate.
No hay nada mejor que el silencio…
Mantén lejos de tu mente los pensamientos perturbadores.
Procura tener siempre la conciencia limpia…
el Señor te otorgará la paz, el contento y la alegría”.
Ya Horacio (65-8 a.c.), escritor latino, decía:
“Vuestra regla inolvidable debe ser: no hacer nunca nada –de palabra o de obra- que pueda herir vuestra conciencia y de que luego tengáis que ruborizaros”.
Y es que: quien tenga una buena conciencia de no haber dicho o hecho mal a nadie y haya obrado el bien, necesariamente tiene que tener alegría en su interior.             
                                                                                                                                             PORLA



lunes, 16 de julio de 2012

Decálogo para no lloriquear

Todos, un día u otro, habremos articulado sonidos que expresan sufrimiento, dolor físico o padecimiento moral. De ahí el siguiente decálogo:
1.       Deja ya de lloriquear. Tal vez pueda servirte de desahogo pero apartarás a los tuyos.
2.       No te quejes siempre, con razón o sin ella. No ofende quien quiere sino quien recoge la ofensa.
3.       No te lamentes constantemente de tu mala suerte, de tu desgracia, de tu sufrimiento…
R. Bazin decía: “La campana que canta… ha pasado por el fuego”.
4.       Aparta de ti la amargura… Nadie desea permanecer al lado de un amargado.
5.       Deja ya de buscar la parte negativa de las personas y de las cosas.
6.       No vivas malhumorado, tenso, estresado por tantas y tantas cosas… Quedarías sólo, apartado arrinconado.
7.       Depón tu nerviosismo, tu descontrol… Jamás hagas sufrir a nadie voluntariamente. Einstein decía: “¡Triste época en la que resulta más difícil deshacer un prejuicio… que romper un átomo!”
8.       No des vueltas en tu mente a la palabra o al hecho injuriado. No vivirás en paz.
9.       Decía M. Raventós: “Soy una candela, un cirio que ha de quemar para dar luz y calor a otros. Mi vida se ha de consumir no en beneficio propio sino en beneficio de mis hermanos”.
10.   Las flores ofrecen gratuitamente su perfume a todos.

                                                                                             PORLA

jueves, 12 de julio de 2012

Oración de San Juan María Vianney

El Santo Cura de Ars, decía así:
Te amo, oh mi Dios, y mi único deseo es amarte hasta el último suspiro de mi vida.
Te amo, oh Dios infinitamente amoroso, y prefiero morir amándote que vivir un instante sin amarte.
Te amo, Señor, y la única gracia que te pido es amarte eternamente.
Dios mío, si mi lengua no es capaz de decir a cada momento que te amo, quiero que mi corazón te lo repita tantas veces cuantas veces respiro.
Te amo, oh mi Divino Salvador, porque has sido crucificado por mí y me tienes aquí crucificado contigo.
Dios mío, concédeme la gracia de morir amándote y sintiendo que te amo.
                                  Amén


martes, 3 de julio de 2012

Si has sufrido... tu puedes ayudar

“No pueden ver mucho los ojos que no han llorado mucho”, escribe un autor.
Y es que, mientras los ojos lloran no ven bien, pero después de haber llorado, los ojos y el alma ven mejor.
“Cuanto más torturado ha sido un corazón, tanto más apto para conocer los otros corazones y tanto mejor dispuesto para consolarlos algún día”, afirma el padre Gar-Mar.
-Si has estado triste, si has llorado, sólo tú puedes comprender y ayudar a quien sufre angustia o llora.
-Si has vivido y experimentado la soledad, sólo tú puedes ser el mejor acompañante de quien está o se siente solo.
-Si has permanecido en el lecho del dolor, sólo tú podrás entender a quien está enfermo y tu presencia será valiosa.
-Si alguien atendió a tus gemidos y se puso a tu lado, seguro que entenderás a quien gime y sufre.
-Si tú pasaste por dificultades graves y el desconsuelo invadió tu alma, sólo tú serás capaz de dar consuelo y ánimo.
-Si has vivido momentos difíciles de carencias materiales o espirituales, sólo tú entenderás de solidaridad.

Así como debajo de la nieve guarda la primavera una nueva vida, así las personas que han estado bajo la capa fría del sufrimiento guardan en su interior un agua, una vida, que puede ayudar y servir a quienes pasan por circunstancias idénticas.
PORLA

miércoles, 20 de junio de 2012

Nos abrimos al Espíritu

Ven Espíritu de Dios, sobre mí, me abro a tu presencia, cambiarás mi corazón. Toca mi debilidad, toma todo lo que soy, pongo mi vida en tus manos y mi fe; poco a poco llegarás a inundarme de tu luz. Tú cambiarás mi pasado. Cantaré.
Abre tus manos y ofrécete al Señor.
Dile: aquí estoy. Hazlo con María.
Abre tu corazón y guarda en él la palabra. Hazlo con María.
Abre tus ojos: mira la situación de la humanidad e invoca, con María, al Espíritu.
Nos envías por el mundo a anunciar la Buena Nueva, mil antorchas encendidas y una nueva primavera.

Siendo siempre tus testigos cumpliremos el destino. Sembraremos de esperanza y alegría los caminos.

Si la sal se vuelve sosa: ¿quién podrá salar al mundo? Nuestra vida es levadura, nuestro amor será fecundo.
Cuanto soy y cuanto tengo, la ilusión y el desaliento.
Yo te ofrezco mi semilla, Tú pones el fermento.
                                                                                                           PORLA

miércoles, 13 de junio de 2012

Un poco de ternura

André Maurois, gran escritor francés, persona de fe católica, sugería:
“Es bueno empezar la jornada diaria por una dosis de ternura que perfume las acciones de todo el día… hasta la noche”.
Marcel Pagnol, escritor, recuerda con sumo agrado los años de su infancia. Dice:
“En mi familia había respeto y ternura”.
J. L. Borges escribe sobre la serenidad y la ternura de unos versos de un poeta:
“Respiran una serenidad y una ternura que encierran algo de divino”.
- Todos recordamos el perfume benefactor, inigualable, de las ternuras recibidas en nuestra infancia y a lo largo de la vida.
- Todos vamos por la calle, en reuniones, en el trato personal… con la esperanza de que nos caiga –en nuestra boca, siempre abierta y reseca- unas gotas de ternura: de buena acogida, de cordialidad, de afecto, de amor.
- Con un poco de ternura… se puede se puede llegar al otro, consolarlo, ayudarlo.
- Con un poco de ternura… se puede levantar al humilde, auparle, empujarle.
- Con ternura puesta en nuestra sonrisa, en nuestro rostro, en nuestra voz, en nuestros gestos y actos… podemos hacer llegar al otro –a quien sufre- un poco de la inmensa ternura de Cristo.
- San Cipriano (210-218) decía:
“Dios no escucha la voz… sino el corazón”.
Mª Ángeles

domingo, 10 de junio de 2012

No te derrumbes

El poeta Miguel Hernández, desde la cárcel, escribía a su hijo pequeño:
“Vuela, niño… no te derrumbes.
-Sí, no te derrumbes:
Aunque estés inmerso en un mundo de dificultades;
Aunque tu corazón experimento y sienta la soledad;
Aunque tu vida sea dura, difícil, compleja.
-No te derrumbes:
Aunque nadie te escuche ni atienda ni haga caso de ti,;
Aunque te nieguen la palabra, la mirada, una sonrisa;
Aunque te regateen la compresión, el afecto, la ternura.
-No te derrumbes:
Si estás pegado junto al muro de las lamentaciones;
Si han obrado contigo un buen número de injusticias;
Si experimentas la amargura del abandono, sufres y lloras.”
El acto de fe resulta cómodo y fácil cuando no hay dificultades, como el que está bien arrellanado en un sillón y lee tranquilamente la narración de las expediciones peligrosas al Polo Norte”, escribe el dominico P. Garrastachu, “mas cuando llega la hora del dolor, del sufrimiento, de la prueba, es menester avivar de veras la fe para no derrumbarse y así permanecer en paz con uno mismo y sumiso a la voluntad de Dios”.
¡Anda, no te derrumbes!¡Mira y vuela hacia arriba!
Mª Ángeles

sábado, 26 de mayo de 2012

Secuencia de Pentecostés

Ven, Espíritu divino
manda tu luz desde el cielo.
Padre amoroso del pobre;
don, en tus dones espléndido;
luz que penetra las almas;
fuente del mayor consuelo.

Ven, dulce huésped del alma,
descanso de nuestro esfuerzo,
tregua en el duro trabajo,
brisa en las horas de fuego,
gozo que enjuga las lágrimas
y reconforta en los duelos.

Entra hasta el fondo del alma,
divina luz y  enriquécenos.
Mira el vacío del hombre,
si tu le faltas por dentro;
mira el poder del pecado,
cuando no envías tu aliento.

Riega la tierra en sequía,
sana el corazón enfermo,
lava las manchas, infunde
calor de vida en el hielo,
doma el corazón indómito
guía al que tuerce el sendero.

Reparte tus siete dones,
según la fe de tus siervos;
por tu bondad y tu gracia,
dale al esfuerzo su mérito;
salva al que busca salvarse
y danos tu gozo eterno.
…....................
PORLA