sábado, 26 de mayo de 2012

Secuencia de Pentecostés

Ven, Espíritu divino
manda tu luz desde el cielo.
Padre amoroso del pobre;
don, en tus dones espléndido;
luz que penetra las almas;
fuente del mayor consuelo.

Ven, dulce huésped del alma,
descanso de nuestro esfuerzo,
tregua en el duro trabajo,
brisa en las horas de fuego,
gozo que enjuga las lágrimas
y reconforta en los duelos.

Entra hasta el fondo del alma,
divina luz y  enriquécenos.
Mira el vacío del hombre,
si tu le faltas por dentro;
mira el poder del pecado,
cuando no envías tu aliento.

Riega la tierra en sequía,
sana el corazón enfermo,
lava las manchas, infunde
calor de vida en el hielo,
doma el corazón indómito
guía al que tuerce el sendero.

Reparte tus siete dones,
según la fe de tus siervos;
por tu bondad y tu gracia,
dale al esfuerzo su mérito;
salva al que busca salvarse
y danos tu gozo eterno.
…....................
PORLA


sábado, 19 de mayo de 2012

SOLEMNIDAD DE LA ASCENSION DEL SEÑOR: “JESUS NOS ESPERA EN EL CIELO”

Una bendición fue el último gesto de Jesús en la tierra, según e Evangelio de San Lucas. Once han partido desde Galilea al monte que Jesús le había indicado, el monte de los Olivos, cercano a Jerusalén. Los discípulos, al ver de nuevo al Resucitado, le adoraron, se postraron ante Él como antes su Maestro su Dios.
Ahora son mucho más profundamente conscientes de lo que ya, mucho tiempo antes, tenían en el corazón y habían confesado: que su Maestro era el Mesías. Están asombrados y llenos de alegría al ver que su Señor y su Dios ha estado siempre tan cercano. Después de aquellos cuarenta días en su compañía podrán ser testigos de lo que han visto y oído; el Espíritu Santo los conformará en las enseñanzas de Jesús y les enseñará la verdad completa.
Les dice Jesús: “Recibiréis el Espíritu Santo que descenderá sobre vosotros y seréis mis testigos en Jerusalén, en todo Judea y Samaria  y hasta los confines de la tierra”.
Y después de decir esto, mientras ellos miraban, se elevó y una nube lo ocultó a sus ojos.
Así nos describe San Lucas la Ascensión del Señor en la Primera lectura de la Misa.
Y después de decir esto, mientras ellos miraban se elevó y una nube lo ocultó.
Era la nube que acompañaba la manifestación de Dios. “Era un signo de que Jesús había entrado ya en los Cielos”.
PORLA

jueves, 17 de mayo de 2012

PLEGARIA DE PASCUA: PEDIMOS PERDON

Quiero acercarme a ti, Resucitado, aunque sé que deslumbras, Señor mío, pero puedes curar mis ojos débiles, que vean la verdad de tu misterio. Necesito el calor de tu presencia, palpar tus grandes llagas y quemar en tu fuego mis trapos y mis escoria.
Necesito la luz de tu mirada que traspase hasta el fondo mis tinieblas y ponga mi verdad, así, desnuda a los pies de tu gran misericordia.
Necesito sentir tu corazón latiendo tan vivo y con qué fuerza, sintonizar el mío con el tuyo.
Y caer de rodillas, entre lágrimas, balbuciendo palabras entregadas.
Necesito el aliento de tu boca.
Y respirar tu Espíritu divino que transforme mi vida en algo tuyo.
Necesito tu amor, dejarme amar, y derramar tu amor en los hermanos.
PORLA

viernes, 4 de mayo de 2012

"Devociones Marianas". San Juan Bosco y María Auxiliadora


El 9 de junio de 1868 se consagró en Turín, Italia, la Basílica de María Auxiliadora. La historia de esta Basílica es una cadena de favores de la Madre de Dios. Su constructor fue San Juan Bosco, humilde campesino, hijo de padres muy pobres.
A los tres años quedó huérfano de padre. Tuvo que pedir limosna, de casa en casa, para ir al colegio.
La Santísima Virgen se le apareció en sueños y le mandó que adquiriera “ciencia y paciencia”, porque estaba destinado por Dios para educar a muchos niños pobres. Por esa razón se dedicó al estudio, con grandes sacrificios.
En el seminario tuvo que hacer de zapatero, sastre y peluquero, para conseguir sus libros y la ropa que necesitaba. Cuando se ordenó de sacerdote recogió centenares de niños pobres y los educó gratuitamente en sus escuelas de artes y oficios.
La Virgen se le apareció nuevamente y le pidió que le construyera un gran templo con el título de Auxiliadora de los cristianos.
Empezó la construcción con tres monedas de veinte centavos cada una. Pero eran tantos los milagros de María Auxiliadora que en cuatro años estuvo terminada la Basílica. El santo repetía “cada ladrillo de este templo corresponde a un milagro de la Santísima Virgen”.
Desde este santuario se extendió la devoción a la Madre de Dios bajo el título de Auxiliadora de los cristianos por todo el mundo. Y son tantos los favores de Nuestra Señora que es una de las devociones más populares en todo el universo.
Digamos como San Juan Bosco: “Cuando María ruega, todo se obtiene, nada se niega”.
            PORLA