Siempre hay una luz que corta la noche y nuestra oscuridad
Siempre hay una estrella – una gracia – para toda persona
Siempre hay una luz para quienes esperan y confían en Dios
Siempre hay una estrella que puede traernos alegría y hacernos cantar
“Al ver la estrella se llenaron de gran alegría” (Mt. 2,10)
Newman, el gran convertido al catolicismo y que más tarde llegaría a ser cardenal, escribió una bella oración para caminantes de la vida y que se encuentran acorralados en la noche del sufrimiento o de la duda y que buscan la luz, una estrella, el clan de Dios.
Escribió:
“ Guíame, dulce luz
Hasta que se vaya la noche
Y en la mañana sonrían los rostros de los ángeles
que tanto habían amado y que por un tiempo perdí.
Guíame tú dulce luz
Guíame siempre adelante”
PORLA


