jueves, 2 de febrero de 2012

Manuscrito Sobre el sacerdote

Es un texto medieval. Se encontró en Salzburgo. El autor, un amanuense. Lo divulgó Mn. Jordi Sans Vila, formador del Seminario de Barcelona, que lo vio escrito en la pared de un monasterio alemán. Dice:
“Un sacerdote debe ser muy grande… y a la vez muy pequeño;
De espíritu noble como si llevara sangre real… y sencillo como un labriego;
Héroe, por haber triunfado de sí mismo… y hombre que sabe sufrir;
Fuerte inagotable de santidad… y pecador a quien Dios perdonó;
Señor de sus propios deseos… y servidor de los débiles y vacilantes;
Uno que jamás se doblegó ante los poderosos… y se inclina, no obstante, ante los más pequeños;
Dócil discípulo de su Maestro… siempre dispuesto a servir;
Pordiosero de manos suplicantes para los pobres… y mensajeros que distribuye los dones más grandes a manos llenas;
Siempre animoso luchador en el campo de batalla… y madre tierna a la cabecera del enfermo o de quien sufre y llora;
Anciano por la prudencia de sus consejos… niño por su confianza en los demás… amante de los más humildes… y aspirante a lo más sublime…
El sacerdote: debe ser hecho para la alegría… ajeno a la envidia…
Transparente en sus pensamientos…
Sincero en sus palabras…
Amigo de la paz…
Enemigo de la pereza…
Seguro de sí mismo… que con su vida nos muestre a Jesucristo.”

                                                                                                          PORLA

No hay comentarios:

Publicar un comentario