“No pueden ver mucho
los ojos que no han llorado mucho”, escribe un autor.
Y es que, mientras
los ojos lloran no ven bien, pero después de haber llorado, los ojos y el alma
ven mejor.
“Cuanto más
torturado ha sido un corazón, tanto más apto para conocer los otros corazones y
tanto mejor dispuesto para consolarlos algún día”, afirma el padre Gar-Mar.
-Si has estado
triste, si has llorado, sólo tú puedes comprender y ayudar a quien sufre
angustia o llora.
-Si has vivido y
experimentado la soledad, sólo tú puedes ser el mejor acompañante de quien está
o se siente solo.
-Si has permanecido
en el lecho del dolor, sólo tú podrás entender a quien está enfermo y tu
presencia será valiosa.
-Si alguien atendió
a tus gemidos y se puso a tu lado, seguro que entenderás a quien gime y sufre.
-Si tú pasaste por
dificultades graves y el desconsuelo invadió tu alma, sólo tú serás capaz de
dar consuelo y ánimo.
-Si has vivido
momentos difíciles de carencias materiales o espirituales, sólo tú entenderás
de solidaridad.
Así como debajo de
la nieve guarda la primavera una nueva vida, así las personas que han estado
bajo la capa fría del sufrimiento guardan en su interior un agua, una vida, que
puede ayudar y servir a quienes pasan por circunstancias idénticas.
PORLA

No hay comentarios:
Publicar un comentario